MANEJO DEL CORAJE
PorMaría del C. Fernández, M.A
La manifestación del coraje o la rabia, suele ser muy censurable. Los mensajes que recibimos respecto a si se debe manifestar el coraje o no son contradictorios. Por ejemplo, puede ser que se hagan diferencias por cuestión de género en la forma aceptable de manejar el coraje. Es posible, y de hecho, en algunos escenarios hemos presenciado que en mayor grado a los niños que a las niñas, (pero también a estas últimas) se le estimula a demostrar el coraje ante alguna agresión que le haga otro niño. Pero sin embargo, no se le estimula a los niños y niñas a que demuestren su coraje ante los adultos. El que un niño o niña no demuestre ese coraje no quiere decir que no lo está experimentando. Se le “educa” para que vaya controlando ese coraje. No obstante, si pensamos en los bebés y en nosotros mismos cuando niños y niñas, recordaremos que si nos daba coraje, la tendencia era a manifestarlo sin disimulo donde quiera que estuviésemos. A medida que uno va creciendo nos socializan para que podamos manejar y controlar ese coraje, de modo que pueda ser apropiadamente canalizado. Pero lo que no es del todo posible es que no lo experimentemos. De hecho, si alguien dijera que nunca le da coraje o que nunca se enoja, a lo mejor en realidad lo que nos está diciendo es que no ha aprendido a reconocer su coraje, o que reprime ese sentimiento por considerarlo inapropiado o temer lo que le pueda revelar acerca de sí mismo(a). Los sentimientos que no se identifican, o no se canalizan adecuadamente, porque los reprimimos, se pueden convertir en fuente de incomodidad e insatisfacción personal. Tanto si uno explota o reacciona a los impulsos en forma descontrolada, como si lo reprime y lo trata de ocultar en un afán de excesivo auto control, está en riesgo de experimentar malestar emocional. Ya sea para canalizarlos adecuadamente como para poder reconocerlos los sentimientos tienen que poder ser correctamente identificados.
¿ Cómo puedes identificar los sentimientos?
1. Reconoce los síntomas (fisiológicos y psicológicos) de los sentimientos que estas suprimiendo.
a. Ansiedad- usualmente es un miedo generalizado, no sabes a qué, o es como una sensación de que va a pasar algo malo. La ansiedad no la podemos relacionar con una situación específica, precisamente porque surge de sentimientos no expresados.
b. Depresión-Se teoriza que la depresión puede enmascarar un coraje no expresado que se ha dirigido contra uno mismo. Ayuda preguntarse con quien tiene uno coraje.
c. Síntomas psicosomáticos-Dolores de cabeza, ulceras, presión alta, son algunos de los síntomas que pueden resultar del estrés crónico de reprimir sentimientos por mucho tiempo.
2. Trata de sentir en el cuerpo las preocupaciones.
3. Trata de darle un nombre a lo que estas experimentando
Si el sentimiento que identificas es coraje es posible, que experimentes gran volumen de tensión, pues por lo general aumenta la presión sanguínea y se acelera el ritmo cardíaco. Si la persona enojada es capaz de liberar la tensión emocional y física, que se ha acumulado en su interior, al final se sentirá mejor. Cada persona es distinta y varía en cada uno la forma en que canalizamos o expresamos ese coraje. Algunos con mencionar o denunciar que tienen coraje, ya se van calmando y se sienten mejor. Otros quizá lo mantendrán por más tiempo. No es tan fácil establecer cual es la forma apropiada de sacar el enojo afuera. Hay gente que se encierra en el cuarto y grita o rompe algo y eso le hace bien. (siempre y cuando lo que rompió fuese de esa persona y luego no se arrepienta). Pero lo que si es inadecuado es dirigir el coraje contra uno mismo o contra alguien o algo que no tiene que ver o no es la causa de nuestro coraje. Ya dijimos que si no se expresa se torna contra uno mismo y eso es perjudicial a la salud. Pero sin embargo, hay gente que como que siempre está de mal humor y da la impresión que no tienen problema para expresar coraje, pero tampoco se ven felices ¿Por qué?. La gente que se enoja gran parte del tiempo, por lo general se siente defraudada de la vida y siente que otros tienen la culpa de sus problemas. De hecho, el reconocer que ellos tienen gran parte de la responsabilidad de sus problemas les resulta muy doloroso, implica culparse ellos mismos. Tienden entonces a protegerse de esa posibilidad , dirigiendo la culpa y la responsabilidad hacia fuera.
Lo ideal es uno poder conocerse y poder ponerse en contacto con los propios sentimientos, es un paso de avance en esa dirección. Como nos dice Watzlawitz es imposible no comunicarnos, todo hasta el silencio comunica. Los sentimientos por supuesto también nos están diciendo mucho sobre nuestra historia y desarrollo, sobre la influencia del pasado, sobre nuestro conflicto actual y sobre nuestro potencial futuro. Comprender nuestros sentimientos es comprender nuestra reacción al mundo que nos rodea.
Referencias
Bourne,E.(1997). The Anxiety Phobia Workbook.New Harbinger Publication,Inc.
Viscott,D. (1997). El lenguaje de los sentimientos. Emece Editores,Barcelona.
Levy,N.(2000). La Sabiduría de las Emociones
Plaza Janés. Barcelona.
mfernandez@cayey.upr.edu
Revisado enero 2002
